jueves, 21 de mayo de 2020

Siete países con renta mínima vital

Ahora que a España puede llegar un tipo de renta mínima vital para los ciudadanos más pobres, vamos a ver cómo les ha ido a otros países que la han probado. La renta mínima vital es una cantidad que se entrega a ciertas personas que cumplen determinadas condiciones (normalmente, que sean pobres). Pero ninguno de estos países ha instaurado todavía la renta básica universal, que es un modelo de seguridad social en el que todos los ciudadanos, sin condición alguna, perciben un dinero que les sirve para cubrir sus necesidades básicas.

1. Finlandia. En este país nórdico se ha probado en los últimos años un experimento socioeconómico. Se eligió a 2.000 personas desempleadas a las que se les concedió una renta básica de 560 euros mensuales durante dos años. Pasado ese período se analizaron los resultados, comparándolos con otras personas que no recibieron nada. Se concluyó que la renta básica no desincentiva el empleo, pero tampoco incrementa la posibilidad de encontrarlo. Es decir, que los perceptores buscaban y encontraban empleo en un porcentaje similar al de aquellos que no recibían nada. Eso sí, experimentaron una mejora en su calidad de vida y en su salud.

2. Canadá. La región de Ontario comenzó a probar en 2017 con 4.000 personas la implantación de una renta básica universal para personas en edad de trabajar con ingresos bajos, complementando estos hasta con 900 euros mensuales. La intención de esta medida es mejorar la seguridad alimentaria, el estrés y ansiedad, la salud mental y física, la estabilidad habitacional, la educación y formación, el empleo y la participación en el mercado de trabajo. Pero con la llegada de un gobierno conservador, el programa se suprimió, así que, además de cortar de raíz los proyectos de aquellos que percibían la renta, nos quedamos sin saber si había funcionado.

3. Kenia. Un experimento similar comenzó en una aldea de este país africano, aunque aquí sólo se entregan 22 dólares al mes. Tras los buenos resultados, se amplió a más de 20.000 personas. Hasta el momento, las conclusiones del estudio son que quienes reciben la renta la usan en comprar productos de primera necesidad y que, incluso, los perceptores compran menos tabaco y alcohol que antes. Además, desaparecen los conflictos en las aldeas, porque todos se consideran iguales.

4. Dinamarca. Este país nórdico que, como todos ellos, mantiene extensas políticas activas de empleo, también cuenta con un ingreso mínimo vital que pueden solicitar aquellas personas que han sufrido reveses en su modo de vida, como perder el trabajo, un divorcio o una enfermedad grave. Este subsidio se cuantifica en función de la edad del beneficiario, de los hijos a cargo y del estado de salud, y se mueve en una franja que va desde los 476 hasta los 2.035 euros.

5. Italia. El país transalpino ha aprobado recientemente una renta mínima vital de hasta 780 euros, en función de la renta del beneficiario. Eso sí, es requisito imprescindible para recibirla ser ciudadano italiano o haber residido en el país durante al menos diez años. Además, mientras se cobra la renta se debe buscar empleo activamente.

6. Portugal. Nuestros vecinos mantienen una renta temporal y renovable, que dura un año y se encuentra supeditada a la firma de un contrato de inserción. El receptor debe también buscar activamente empleo. Su importe depende de la renta. Como ejemplo podemos decir que un mayor de 18 años con un hijo a cargo cobra unos 300 euros.

7. Alemania. Aquí, la renta mínima vital no la concede el estado central, sino los länder, o estados federados. Este beneficio económico está ligado a la búsqueda de un trabajo, así que quienes lo reciben están obligados a seguir las instrucciones de las oficinas de empleo. Una persona que vive sola cobra 424 euros, quien vive en un piso compartido 382. Además, se perciben hasta 302 euros por hijo a cargo.

viernes, 8 de mayo de 2020

Siete razones en contra del darwinismo social

El darwinismo social es una teoría que defiende la posibilidad de aplicar a las sociedades humanas la selección natural de Darwin. Como últimamente veo que muchas personas, conociendo la teoría o no, propugnan el uso de la ley del más fuerte en nuestras sociedades, creo que puedo exponer las aseveraciones del darwinismo social que no me parecen correctas.

1. Los menos adaptados deben ser eliminados. Esta afirmación permite a la sociedad no plantear ninguna política asistencial para los más desfavorecidos. En la actualidad a ningún político se le ocurriría negar en voz alta asistencia a las personas discapacitadas físicas, psíquicas o sensoriales. Pero muchos sí se la niegan a aquellos a los que la sociedad ha expulsado del mundo productivo. Aquél que no tiene trabajo es una mierda, pues según el darwinismo social, el que quiere, puede. El que no tiene trabajo puede montar su propia empresa y, si se esfuerza mucho, triunfará. Considero que se trata de una gran falacia, pues aplica la ley de la selva a la sociedad, estigmatizando a los que fracasan.

2. Biologismo. El darwinismo social y, en general, el neoliberalismo, se basan en la transposición de las leyes de la biología a la vida de las sociedades humanas, que en último extremo llevan a supeditar la lucha de clases a la lucha de razas. Por ello, es una doctrina que coquetea con la eugenesia y el racismo. El biologismo representa al hombre como un ser puramente biológico, tratando a la propiedad privada y al individualismo como instintos humanos, en lugar de como constructos sociales.

3. Desigualdad entre las personas. Una de las bases del darwinismo social es que no todas las personas somos iguales. Con ello cuestiona claramente la democracia. Si yo soy mejor que otra persona, mi voto no tiene por qué valer lo mismo que el de esa persona. ¿Cómo medimos el valor de una persona? Si, tal como dijeron Quevedo y Machado, somos como el necio, que confunde valor y precio, mediremos a las personas por el dinero que tienen. No hay muchos más parámetros cuantitativos para comparar seres humanos. Pero una persona que ha heredado su dinero no puede valer más que otra que ha conseguido todo su dinero (aunque sea menos) a base de esfuerzo. ¿Y si usamos el nivel de estudios? Pero ya sabemos que el nivel de estudios de los ricos es siempre mayor que el de los pobres, así que esto también se mide por el dinero que tienes.

4. La inteligencia define a cada persona. Se han usado durante mucho tiempo test de inteligencia que han pretendido catalogar a las personas con un número. Este tipo de determinismo biológico es incorrecto. En primer lugar, no existe una sola inteligencia, pues está demostrado que la memoria, el razonamiento y la habilidad verbal activan diferentes áreas del cerebro. Así, existen personas con poca capacidad de razonamiento pero con una memoria brillante, o personas con grandes habilidades lingüísticas que son incapaces de resolver un problema matemático. Además, siendo la inteligencia elástica, el entorno puede restringirla o realzarla.

5. Determinismo biológico. Esta parte del darwinismo social viene a decir, de una manera reduccionista, que el comportamiento de los seres humanos está determinado en sus genes, concluyendo que el comportamiento de una sociedad está determinado por la suma de los comportamientos genéticos de todos sus individuos. La conducta se encuentra determinada en la química y en la biología. Entonces, el egocentrismo, la maldad, la competitividad malsana de los seres humanos serían aceptables e inevitables, porque se encuentran en nuestros genes. Según esta teoría, el despiadado liberalismo sería la única forma natural de las sociedades humanas. Yo creo que se ha demostrado que existen mejores sociedades. Por ejemplo, las que se instauraron en Europa en la segunda mitad del siglo XX, aún siendo liberales, tenían un punto social que intentaba no dejar a nadie atrás.

6. Conductismo. Si la conducta de los seres humanos está determinada por sus genes, el darwinismo social afirma que podríamos manipularla. Así, los expertos conductistas podrían acabar con la criminalidad, encontrando la parte del cerebro donde reside la maldad de los criminales y extirpándola. También los expertos conductistas nos podrían hacer "salivar" cuando quisieran mediante determinados estímulos, como a los perros de Pavlov. Pero, incluso los más acérrimos conductistas, reconocen que hay una parte (muy grande, según muchos científicos) del comportamiento humano que procede de las experiencias adquiridas, es decir, del entorno.

7. La mano invisible y el obrero vago. En la actualidad se está intentando extender a la sociedad la teoría económica de la mano invisible, es decir, que la sociedad funciona sola y el estado debe intervenir poquito. Es una teoría que conviene mucho a los de arriba (que no necesitan del estado para seguir siendo ricos) y poco a los de abajo (que sin el estado podrían caer fácilmente en la indigencia). Pero, claro, el darwinismo social, en su esencia, quiere criminalizar al obrero que pierde su trabajo, pues es un vago que no quiere trabajar, opuesto al emprendedor, que arriesga su dinero y su trabajo.

Creo que ha quedado clara mi postura, contraria a la de la gran filósofa Susanita (la amiga de Mafalda), que decía que los pobres, además de ser pobres, compran cosas baratas y por eso les va como les va.

viernes, 24 de abril de 2020

De cómo la sociedad me dio una vida

Hoy, el día en que cumplo setenta años y en el que accedo a la jubilación de mi puesto de magistrado en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, me ha sido revelado. Podría decir que me lo olía, pero sería mentir, pues no había sospechado nunca nada, aunque me han pasado ciertas cosas poco comunes, como no haber suspendido un examen en toda mi vida.

Según me cuentan, todo empezó en primero de primaria, con la corrección de un dictado. Ese día fue la primera y última vez que hice trampas en mis estudios. El profesor escribió en la pizarra lo que nos acababa de dictar, y yo tenía todo perfecto, menos la tilde sobre una i. Decidí entonces añadirla disimuladamente. Cuando Don Alfonso preguntó, yo era el único que no había fallado, así que me hizo levantar y me puso como ejemplo al resto de la clase.

En realidad, y gracias al dictado, que había sido preparado al efecto por el Ministerio de Educación, mi maestro pudo comprobar que yo era una persona distinta a las demás. Es decir, que no poseía todas las capacidades del ser humano común. Casi todas las palabras que designan a alguien como yo suenan despectivas. Por eso nos llaman personas especiales.

Desde entonces, la sociedad me ha cuidado y ha encaminado mis pasos. Seguí mis estudios como todo el mundo, hasta graduarme en la universidad, como todo el mundo. Opté por el empleo público en el mundo jurídico y, tras preparar oposiciones, obtuve mi primer puesto en un juzgado de provincias, como todos los jueces novatos. Me casé y tuve hijos, como todo el mundo. Mi carrera profesional continuó en ascenso hasta la jubilación.

Y en todos mis pasos he sido tutelado sin que yo notara nada. Muchos de los que yo creía ayudantes eran trabajadores que hacían que mi vida se pareciera a la de los demás, sugiriéndome soluciones que yo creía haber encontrado solito, corrigiendo mis errores con sutileza o adecuando los problemas que se me planteaban a mis capacidades. Sin embargo (también me acaban de informar de esto), todo lo he conseguido gracias a mi esfuerzo. Si no hubiese estudiado tanto, si no hubiese trabajado con ahínco, no habría logrado llegar hasta aquí. Habría tenido otra profesión, pero no habría podido acceder a la judicatura adaptada.

Nuestra bendita comunidad, además de cuidar de todos sus individuos, sin excepción, también es completamente transparente. Por ello, si durante mi vida activa no convenía que conociese mi condición, porque me podría sentir frustrado, al llegar mi senectud la ley obliga a que se me informe, y así se ha hecho. A partir de ahora disfrutaré de mis días dorados sabiendo que no poseo las habilidades medias de mis congéneres. Sin embargo, gracias a las competencias que se me proporcionaron, mi retiro será sosegado y feliz.

¡Gracias, compatriotas!

martes, 14 de abril de 2020

Las siete mejores películas mudas

Las películas mudas pueden ser tan entretenidas como las que tienen sonido. Si no has visto cine mudo te estás perdiendo una parte muy importante de la historia, la que creó las claves del lenguaje cinematográfico. Como siempre, reseñaré las películas mudas que más me han influido o que han quedado mejor impregnadas en mi memoria, aunque podría haber incluido otras tantas, como Nosferatu, El maquinista de la general, Un perro andaluz, La madre, Luces de la ciudad, Avaricia, El gabinete del doctor Caligari, La que paga el pato o El hombre mosca.

1. El nacimiento de una nación (D. W. Griffith) (1915). Está considerada como la película que inventó el lenguaje cinematográfico, pues cuenta una historia completa, con conexión entre todas sus escenas. Para ello utiliza técnicas que ya existían, como el movimiento de cámara, el primer plano o el montaje paralelo, para ponerlas al servicio de la historia, influyendo de manera absoluta en todo el cine posterior. La tarea que se impuso Griffith no era fácil, ya que pretendía relatar la historia de los Estados Unidos de América desde la guerra civil, y a fe que lo consiguió creando una gran película. Lamentablemente, es de un racismo que da asco, así que hay que verla con distanciamiento, pero apreciando sus grandes logros. Nota de 7.

2. Intolerancia (D. W. Griffith) (1916). Para compensar el fanatismo que rezumaba su anterior obra, Griffith acometió otra colosal empresa, intentando criticar (sin conseguirlo del todo, me temo) la intolerancia que en el mundo ha habido, con cuatro relatos históricos que se van alternando durante el metraje. Cuenta con grandilocuencia y lujo de detalles la caída de Babilonia y un conflicto laboral de la época en que se rodó y, más someramente, la matanza de los hugonotes y la pasión de Cristo. Fue la primera película muda seria que vi, y me quedé asombrado, porque ya encontré en ella muchos trucos (persecuciones, salvamentos, montaje asociativo) que se siguen usando actualmente. Nota de 8.

3. El acorazado Potemkin (Sergei Einsestein) (1925). Película de propaganda comunista soviética, narra el motín que se produjo en el Potemkin, otorgándole la categoría de germen de la revolución de 1905. Es una cinta de referencia en todo el mundo, digna de estudio por parte de los profesionales del cine, por sus innovaciones estilísticas, como el montaje de atracciones. Sin embargo, los profanos también podemos disfrutarla, pues su gran fuerza expresiva consigue interesar y conmover. La escena de las escaleras ha sido tan homenajeada y parodiada, que ni te sorprenderá si nunca la has visto. Para el que quiera ser un cinéfilo es obligatoria. Nota de 8.

4. La quimera del oro (The gold rush) (Charles Chaplin) (1925). Una de las mejores comedias de todos los tiempos no solo usa el slapstick (cuidado con el oso), sino que también apela al corazón del espectador (tal vez en exceso) para que empatice con el buscador de oro solitario. Merece la pena ver cómo Charlot se comporta en la mesa, comiéndose una bota o jugando con el pan, pero también cómo debemos afrontar la vida, a pesar de nuestro patetismo sempiterno. Nunca me canso de verla. Nota de 8,5.

5. Metrópolis (Fritz Lang) (1927). Una de las películas icónicas del expresionismo alemán corresponde al género de ciencia ficción distópica. Nos cuenta con grandes medios y ampulosidad una historia sobre la alienación de la clase obrera en el siglo XXI, además de introducirnos en otros temas típicos, como la creación de clones. Aunque ahora nos parezca un poco conservadora en su resolución, es brillante en su planteamiento y en la manera de filmar el futuro, habiendo influido en numerosas obras posteriores. No cuento más, que la destripo, pero merece la pena. Nota de 8.

6. Garras humanas (The unknown) (Tod Browning) (1927). Tremenda, tortuosa, compleja, terrorífica, inmoral historia es la del hombre sin brazos enamorado de la amazona e hija del dueño del circo donde trabaja, una chica que no soporta que los hombres la manoseen. El autor de dos obras maestras como Drácula y Freaks apunta ya maneras en esta diabólica pero muy lírica obra, en la que aparecen dos actores que fueron grandes estrellas, Lon Chaney y Joan Crawford. Nota de 7,5.

7. Y el mundo marcha (The crowd) (King Vidor) (1928). Una película muda que te sorprende, pues es de las primeras que no trató un tema grandilocuente o histórico, sino la cotidiana vida de un joven y su (mediocre) familia en Nueva York. Sin embargo, consigue un tono épico gracias a las pequeñas heroicidades y tragedias de sus protagonistas, seres diluidos en una multitud muy bien retratada. La cinta es formalmente magnífica desde la primera escena (esas oficinas tantas veces imitadas); bebe del expresionismo, pero es realista (se ve un cuarto de baño con su inodoro y todo); y su moraleja es que no todo el mundo triunfa (más bien casi nadie) y debemos vivir con el hecho de que somo uno de tantos en la rueda del capitalismo. Nota de 8.

martes, 31 de marzo de 2020

Siete grandes epidemias de la historia

El Coronavirus humano es la primera pandemia del siglo XXI, pero durante toda la historia de la humanidad se han sucedido grandes epidemias que han acabado con millones de personas. Vamos a repasar algunas de las más relevantes.

1. Plaga de Justiniano. Entre el año 541 y hasta que se mitigó a mediados del siglo VIII, pudieron morir en Europa cerca de 50 millones de personas de esta enfermedad, bautizada con el nombre del emperador bizantino que reinaba en sus inicios. Parece que se trataba de un tipo de peste bubónica, causada por una bacteria que salta de los parásitos de los roedores (en este caso las ratas negras) a los humanos. La denominación de este tipo de peste obedece a los bubones (ampollas) que provoca. Seguramente nació en el este de África, trasladándose desde allí a Egipto y al Mediterráneo.

2. Peste negra. A mediados del siglo XIV, la peste negra pudo matar hasta a 85 millones de personas. Es una bacteria que solían transmitir las pulgas desde las ratas a los humanos. Parece que se inició en Asia, y era muy letal. Se ha publicado que acabó hasta con un 60% de la población europea. Producía fiebre alta, tos, sangrado, bubones y gangrena en pies y manos. Algunos autores la identifican con la peste bubónica, pero otros las consideran enfermedades diferentes.

3. Viruela. Apodada el ángel de la muerte, esta enfermedad mató a más de 300 millones de personas. Se habla de ella desde 10.000 años antes de Cristo. Especialmente trágica fue su extensión en América tras la llegada de los españoles y en la Europa del siglo XVIII, donde acabó con 60 millones de personas. Fue la primera enfermedad para la que se creó una vacuna. Mary Montagu introdujo en Occidente los beneficios de inocularse pus de viruela procedente de las vacas, al observar esta práctica entre los habitantes del Cáucaso, cuando ya era común en África, India y China. Pero poca gente le hizo caso. Tuvo que ser un hombre el que se llevara todo el mérito casi noventa años después. Actualmente la viruela se considera erradicada.

4. Gripe española. Se calcula que la gripe que asoló el mundo desde 1918 pudo matar hasta a 100 millones de personas en dos años, aunque la cifra varía mucho según los autores. El principal brote parece situarse en los Estados Unidos de América en 1918, y su origen, en 1906 en Francia o en Gran Bretaña, pero fue en España donde se informó más sobre la enfermedad. Los demás países, al estar involucrados en la primera guerra mundial, censuraron la información para no desmoralizar a su población. La gripe española fue muy peligrosa, pues mataba tanto a adultos como a ancianos o a niños.

5. Gripe asiática. En abril de 1957 de inició en China el contagio del Influenzavirus A H2N2. Se extendió por todo el mundo durante los siguientes meses, llegando a África, Europa y América. La enfermedad fue producto de la mutación de un virus aviar que afectaba a los patos, y se llevó por delante a un millón de personas.

6. SIDA. El síndrome de inmunodeficiencia adquirida o virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) provoca que nuestro sistema inmunitario deje de funcionar. A pesar de que únicamente se transmite mediante el contacto directo con mucosas o sangre ha matado a más de 25 millones de personas en los últimos cuarenta años y todavía sigue haciéndolo. Como tantas enfermedades ha sido utilizada por algunos grupos para ofender y denigrar a otra parte de la población, en este caso a los homosexuales. Algunas personas que se dicen religiosas sostienen aún que la enfermedad es un castigo divino para los desviados.

7. Sarampión. Este virus ha matado a unos 200 millones de personas desde hace 3.000 años. En la actualidad, y gracias a las vacunas, está casi erradicado de Europa, pero en África sigue acabando con la vida de niños. No hace ni dos años que en el Congo murieron más de 6.000. Desde hace un tiempo, y "gracias" a los antivacunas, se ha notado en repunte de casos en algunos países, como Estados Unidos, Alemania o Venezuela. En Abril de 2019, la ciudad de Nueva York declaró emergencia pública una epidemia de sarampión que nació en las comunidades judías ortodoxas.

jueves, 19 de marzo de 2020

Siete nociones clave sobre el salario de eficiencia

El salario de eficiencia es la teoría de los economistas Shapiro y Stiglitz para explicar una parte del desempleo que se produce en las sociedades capitalistas. Intentaremos dar siete breves pinceladas sobre el mismo:

1. Se encuadra en el neokeynesianismo, doctrina que pretende aunar las ideas de John Maynard Keynes con otras procedentes de la escuela neoclásica, y fue dominante entre el año 1950 y el 1980, resurgiendo con cierta fuerza a partir del 2000. La idea fundamental del neokeynesianismo es que el pleno empleo en la sociedad de mercado no se consigue automáticamente (la mano invisible no funciona). Por ello, y para que la economía se comporte como los clásicos predijeron, los gobiernos deben orientar sus políticas a conseguir el pleno empleo, es decir, deben intervenir en la economía, pero sólo hasta un cierto punto.

2. Definición. El salario de eficiencia son los emolumentos por encima de la media que algunos empresarios pagan a sus empleados para conseguir que realicen un esfuerzo mayor en el trabajo. Los trabajadores que cobran un salario de eficiencia se ven estimulados a dar de sí lo máximo, para poder permanecer en una empresa que paga más que el resto. Así, la teoría afirma que salario y productividad mantienen una relación directa. En los mercados laborales en los que se pagan salarios de eficiencia no rige la ley de la oferta y la demanda.

3. Salario de reserva. Es aquél salario que se encuentra en el punto medio de equilibrio del mercado. Es el salario mínimo que está dispuesto a aceptar un trabajador de un sector determinado. Por debajo de ese punto preferirá quedarse en casa. Por encima de ese punto estamos hablando ya de un salario de eficiencia. Un trabajador que recibe un salario de reserva no pierde nada si le echan y se marcha a otra empresa. Por eso, quien tiene un salario de reserva, según esta teoría, hará el mínimo esfuerzo en su puesto de trabajo.

4. Shirking. Creo que debemos traducir este vocablo al español como "escaqueo". Una de las finalidades del salario de eficiencia es evitar precisamente que los trabajadores se escaqueen en sus puestos de trabajo. En todos los trabajos se fuma, se decía hace treinta años en las oficinas. Si un trabajador fuma mucho en el trabajo, será despedido. Si cobra un salario de eficiencia no querrá que lo echen, porque lo normal es que la siguiente empresa que lo contrate le pague menos. Entonces, procurará escaquearse poquito. O que no le pillen.

5. Rotación. La teoría del salario de eficiencia intenta también reducir la rotación de los trabajadores de una empresa. Si los empleados cobran una salario por encima de la media no buscarán otro trabajo y no habrá que contratar nueva mano de obra. Hay que tener en cuenta que cuanto mayor es la tasa de rotación de una compañía, mayores son sus costes. Si tienes empleados excelentes, querrás conservarlos. Para ello debes pagarles un salario acorde a su excelencia.

6. Otra de las dificultades que pretende soslayar el salario de eficiencia es la selección negativa, que consiste en la dificultad de las empresas para contratar a los mejores por no disponer de suficientes datos. Pero si una compañía ofrece un salario de eficiencia, muchos trabajadores ya empleados solicitarán el puesto. De esta manera, la empresa tendrá más candidatos entre los que elegir, por lo que es más probable que escoja a los mejores.

7. Otras ventajas. El salario de eficiencia es bueno para demostrar la confianza en los empleados. Algunos trabajadores que tienen que manejar material sensible o dinero deben ser recompensados por ello. El salario de eficiencia tiene también buenas consecuencias psicosociales, porque ayuda a mantener la moral alta. Incluso en países poco desarrollados ayuda a la buena nutrición de la población más desfavorecida.

jueves, 5 de marzo de 2020

Siete dolencias que me aquejan

No me encuentro bien. Padezco una serie de enfermedades que hacen mi vida un poco más difícil que la de las demás personas. Pero no me quejo. Bueno, sí me quejo. Os contaré mis males, antes de que se me olviden:

1. Hemorragias retinianas. Esa mancha rara que tengo en el ojo derecho es porque me sangra por dentro. El sangrado provoca que no vea muy bien y que tenga puntos ciegos en mi visión, lo que hace que no vea algunas cosas que están delante de mí y conduzca raro. Ya no me atrevo a viajar por autopista. Por la ciudad me apaño, pero he tenido cuatro golpes en el último año. Me están tratando con esteroides. Ja.

2. Anomia. Se me olvidan los nombres. Es un tipo de afasia. Lo recuerdo todo (todo lo que recuerdo), pero se me olvida cómo se llaman las cosas. Por ejemplo, digo: "Dame el cacharro ese" o "Esta... tú, pon esta cosa encima de aquella". Casi siempre me entienden. Como les han dicho a mis allegados que me hablen con oraciones cortas, me tratan como si fuera tonto.

3. Disartria escandida. Mi manera de hablar es un tanto peculiar. Pronuncio cada palabra como una pequeña detonación, que da paso a otra detonación en la siguiente palabra o en la siguiente sílaba. Por eso mi discurso suena atropellado, acelerado y a veces inconexo. Algunos piensan que por eso no rijo bien pero, simplemente, es que no controlo mis músculos faciales de manera adecuada.

4. Parkinson. Todos sabéis lo que es esta enfermedad. O creéis que lo sabéis. Pero no sólo es el temblor de las manos y la cabeza. Es también la lentitud de movimientos, la falta de olfato y el dolor, que no se ve, en las piernas, en la espalda y en la cabeza.

5. Psicosis. Mi médico dice que la padezco, que he perdido el contacto con la realidad, que tengo alucinaciones. Yo lo que pienso es que mi forma de ver la realidad es distinta a la de las personas "normales", porque yo soy una persona especial. Y si no, pregunten a cualquiera de los millones de seguidores que tengo repartidos por el mundo. Yo sé cuál es la realidad, pero la realidad no sabe quién soy yo.

6. Hematoma auris. Suena mejor en latín. Se trata de la oreja de coliflor. Se me ha muerto el cartílago de ambas orejas. Por eso lo tengo doblado y arrugado y tiene esa forma tan rara. Aunque antiguamente la oreja de coliflor se tenía como un signo de valor, últimamente se asocia a poca capacidad mental, por lo que me gusta llevar el pelo largo para taparlas.

7. Encefalopatía crónica traumática. También llaman Punch Drunk a la enfermedad neurodegenerativa que me produce alguna de las anteriores dolencias que he descrito. Dicen que es por haberme dado muchos golpes en la cabeza, pero yo he recibido muy pocos. Si no que se lo pregunten a todos aquellos que dejé tumbados en la lona. Mi cabeza todavía funciona con claridad. Puedo ver claramente que los homosexuales son peores que los animales. Los animales saben distinguir entre machos y hembras, pero los homosexuales no.